martes, 24 de marzo de 2026

Investigación social cap. 8

Guía para hacer una bitácora después de un festivo

Por: Gabriela Duarte 

Paso 1: Acepta tu realidad

Empezar esta bitácora está siendo algo complicado. Después de un festivo, uno vuelve con la mente flotando, como si todavía estuviera empacada en una maleta (literalmente). La universidad aparece de nuevo, pero uno preferiría ignorarla cinco minuticos más… o cinco días.

Paso 2: Recuerda algo de la clase (aunque sea lo más caótico)

La semana pasada, en investigación social, hicimos un Blooket. Isabella decía que los que quedaran p en último lugar debían traernos empanadas, lo cual elevó la competencia para nosotras. Por un momento pensamos que seríamos las últimas (y ya nos veíamos comprando empanadas), pero terminamos en cuarto lugar… creo. Queda la gran incógnita: ¿alguien sí llevó empanadas o esto fue una promesa vacía de investigación? Honestamente, para esta partida utilizamos una gran estrategia que por lo visto funcionó. Hablaría sobre ella pero no quiero revelar  ese súper secreto. También, Isa desbloqueó una nueva obsesión por las tocinetas de paquete, las que venden en la máquina y por esta razón nos quedamos un tiempo considerable del descanso que da el profe fuera del salón. (Perdón Profe)

Paso 3: Ubica el momento “reflexivo” de la clase

Como todas las semanas, iniciamos leyendo las bitácoras. Hubo una que se quedó dando vueltas en mi cabeza una vez más: la de Apolo’s men. Me impactó tanto que quise mostrársela a mi novio y explicarle todo lo que transmitía. Lo curioso es que, aunque ya la había leído tres veces (en clase, para mi bitácora pasada y luego con él), volvió a pegar igual de fuerte. Ambos quedamos como si hubiéramos ido nosotros mismo, ambos pensamos  “esto es demasiado bueno”.
Ahí entendí algo: una bitácora no es solo escribir lo que pasó, es lograr que alguien más sienta algo. Ojalá la mía de mi salida de campo logre eso. Que en el futuro la lea y piense: “wow, esta era yo”, como si fuera una cápsula del tiempo.

Paso 4: Introduce el tema académico sin que duela

También hablamos sobre las hipótesis. Y aunque suena como una palabra seria que da sueño, en realidad es algo que hacemos todo el tiempo. Básicamente, son respuestas tentativas a algo que queremos entender. Es como cuando uno dice: “seguro me fue mal en el parcial porque no dormí”… eso ya es una mini hipótesis en acción.
Según lo que entendí del capítulo 6 de Sampieri, las hipótesis nacen de lo que observamos, de lo que otros ya han investigado y de nuestras propias ideas. No aparecen mágicamente, sino que se construyen.

Paso 5: Demuestra que sí entendiste 

Aprendí que hay diferentes tipos de hipótesis:

  • Descriptivas: dicen un dato (ej: cuánto tiempo usan redes los estudiantes)
  • Correlacionales: relacionan variables (ej: más redes = menos rendimiento)
  • Causales: explican causa-efecto
  • Diferencia de grupos: comparan grupos
  • Nulas: dicen que no hay relación
  • Alternativas: proponen otra explicación
  • Estadísticas: lo llevan a números

También entendí que en el enfoque cuantitativo son súper importantes desde el inicio, mientras que en el cualitativo son más flexibles, como si se fueran armando en el camino.

Paso 6: Sobrevive al nivel intertextual (aka: a investigar)

Aquí viene la parte interesante. No se trata solo de buscar en una revista científica sino de usarlos como apoyo para entender mejor los tipos de hipótesis. Además, puede resultar más fácil porque son sobre mis campos de conocimiento (comunicación corporativa y audiovisual) 

Para este punto usé dos ejemplos:

uno sobre marcas de lujo (cómo comunican y afectan al consumidor) y otro sobre audiovisual, que explica cómo los elementos de un video (como los de Ariana Grande en este caso por ser mi cantante favorita) influyen en lo que siente el espectador.

En ambos casos, los estudios buscan entender cómo la forma en que se comunica un contenido influye en la percepción y reacción del público.


Marcas de lujo (Kim & Ko, 2012)

Este estudio básicamente analiza cómo las estrategias de comunicación de marcas de lujo influyen en cómo la gente percibe la marca y si quiere comprar.

  • ¿Las hipótesis están bien redactadas?
    Sí, están organizadas y claras.
  • ¿Son comprensibles?
    Sí, se entienden fácil porque van directo a la relación entre comunicación y percepción.
  • Tipo de hipótesis:
    Correlacionales y causales
  • Variables: 
             Independiente: marketing/comunicación de la marca
             Dependiente: valor de marca / intención de compra
  • Definición conceptual:
    Comunicación = cómo la marca se muestra
    Valor de marca = cómo la gente la percibe
  • Definición operacional:
    Se mide con encuestas y niveles de interacción
  • ¿Qué se puede mejorar?
    Podrían ser más específicas (por ejemplo, qué tipo de contenido funciona mejor).

Realización audiovisual (Vorderer et al., 2004)

Este estudio se enfoca en cómo los elementos de un producto audiovisual (imagen, sonido, historia) hacen que el espectador sienta más o menos emoción.

  • ¿Las hipótesis están bien redactadas?
    No están perfectas, pero se entienden igual.
  • ¿Son comprensibles?
    Sí, porque es algo muy lógico: cómo está hecho el contenido afecta lo que sentimos.
  • Tipo de hipótesis:
    Causales
  • Variables:
            Independiente: elementos audiovisuales
            Dependiente: emociones o disfrute
  • Definición conceptual:
    Realización audiovisual = cómo está hecho el contenido
    Disfrute = lo que siente el espectador
  • Definición operacional:
    Se mide con análisis del contenido y encuestas
  • ¿Qué se puede mejorar?
    Podrían separar mejor qué elemento influye más (música, planos, etc.)
Tomando el enfoque del estudio audiovisual:
 “Los niños que consumen mayor contenido audiovisual con narrativas complejas desarrollan mayor capacidad de comprensión verbal que los que consumen contenido simple.” 
  • Tipo: Hipótesis de investigación causal (porque el tipo de contenido influye en el desarrollo).

Desde el enfoque de análisis de contenido (como en marcas o audiovisual):

 “Los espectadores consumen en promedio tres horas diarias de contenido audiovisual.”

  • Tipo: Hipótesis descriptiva (solo describe un dato, no relaciona variables)

Conectado con marcas de lujo:

 “Los consumidores que interactúan con contenido audiovisual de marcas de lujo presentan mayor intención de compra que aquellos que no interactúan.”

  • Variable independiente: interacción con contenido
  • Variable dependiente: intención de compra

Tipo: Hipótesis de diferencia de grupos

 “El uso de elementos audiovisuales (música, narrativa y estética) en contenido de marcas de lujo influye en la percepción de exclusividad y en la intención de compra.”

Tipo: Hipótesis causal (multivariable) porque una variable influye en varias.

Paso 7: Buscar videos de YouTube que describan bien los tipos de hipótesis 

Para esta última sección busqué videos muy de mi estilo y mis gustos. Así me queda mucho más claro a mí misma. Aunque no estoy totalmente segura si esta parte es así o si es lo que espera el profe pero hice mi mayor esfuerzo igual.

- Hipótesis descriptiva: Sabrina Carpenter responde preguntas sobre su vida personal y carrera en entrevistas, solo describe lo que pasa en el video, no relaciona nada. 

Sabrina Carpenter Web’s most searched questions WIRED

- Hipótesis correlacional: Mientras más contenido íntimo y detrás de cámaras muestra Ariana Grande, mayor es la conexión emocional con sus fans.

Ariana Grande: Dangerous Woman Diaries

- Hipótesis causal:  El uso de cambios bruscos de narrativa y estética en el videoclip ‘Mónaco’ de Bad Bunny provoca una mayor atención sostenida en el espectador.

Bad Bunny MONACO

- Hipótesis diferencia de grupos: Los espectadores que ven el videoclip ‘Rojo’ de J Balvin reportan mayor comprensión de la historia emocional que aquellos que solo escuchan la canción sin ver el video.


- Hipótesis nula: El uso de escenarios naturales y estética veraniega en el videoclip ‘Provenza’ de Karol G no influye en la sensación de relajación percibida por el espectador.

- Hipótesis alternativa:  El uso de estética urbana, iluminación verde y ambientación nocturna en el videoclip de Feid sí influye en la percepción de identidad y estilo del artista por parte del público.

- Hipótesis estadísticas: El videoclip ‘TQG ’ de Karol G  supera las 500 millones de visualizaciones en YouTube durante su primer año de lanzamiento.


Paso 8: Despedirse y sentirse satisfecho 
Y listo, nos vemos la próxima semana 

Referencias: 

  • Kim, A. J., & Ko, E. (2012).
    Do social media marketing activities enhance customer equity? An empirical study of luxury fashion brand.
    Journal of Business Research, 65(10), 1480–1486.


  • Vorderer, P., Klimmt, C., & Ritterfeld, U. (2004).
    Enjoyment: At the heart of media entertainment.
    Communication Theory, 14(4), 388–408.



martes, 17 de marzo de 2026

Investigación social cap. 7

 

Recogiendo los frutos 

Por: Gabriela Duarte

Esta semana empecé investigación con toda, el Profe pide un voluntario para leer la bitácora y soy la primera en levantar la mano con emoción, la leímos, pop corn, el Profe hace su retroalimentación como siempre, pero esta semana también lo acompañó la monitora. Esta vez quedé un más motivada que siempre, destacaron muchas cosas buenas de mis bitácoras, de su contenido y hasta de su estilo. Valoraron que disfrute mucho escribirlas y que se vuelva ese usuario intimo conmigo misma y mis conocimientos. En serio que nos hace mucha falta esos espacios para parar y sacar el pensamiento crítico o hasta autoconocimiento para escribir. Aunque es genial que solo te digan cosas positivas, también son muy importantes eso comentarios constructivos, los guardaré y aplicaré siempre. Hasta me gané el like pero al profe se le olvidó ponerlo. 

Sobre la clase me quedó sonando algo que parece demasiado obvio, pero cuando uno lo piensa bien no lo es tanto: observar no es solo mirar. Uno cree que sí, que observar es estar ahí, ver lo que pasa y ya. Pero no. Observar de verdad implica incomodarse un poquito, empezar a hacerse preguntas y, sobre todo, darse cuenta de que lo que uno ve nunca es completamente neutral.
Volví a leer la bitácora Straight Outta Olympus de Pablo Castro, un estudiante que hizo su salida de campo en 2021,  siento que ahí fue donde todo hizo más sentido. Porque el texto no es solo una descripción de un lugar, sino una cadena de preguntas que van creciendo a medida que el autor observa. Y eso fue lo que más me llamó la atención: cómo algo que empieza siendo una salida de campo termina convirtiéndose en un montón de cuestionamientos mucho más grandes.
Hay partes donde el autor se detiene y duda, y para mí esas son las más importantes:
“¿Quién creó Apolo’s Men? ¿Un hombre? ¿Una mujer? ¿Una persona no binaria o de género fluido?”
Esta pregunta, aunque suena simple, me parece clave porque no se queda en lo evidente. No es solo “qué es este lugar”, sino “desde dónde fue pensado”. Porque no es lo mismo que un espacio así esté construido desde una mirada masculina tradicional, a que esté pensado desde otra perspectiva. Ahí ya empieza a aparecer todo el tema de poder, de intención, de quién define cómo se ve y se vive ese espacio.
“¿Si una mujer en Apolo’s encontraba a uno de los bailarines demasiado sexy… lo podía hacer? ¿El club contempla este modelo de negocio…?”
Aquí ya se siente un cambio. No es solo curiosidad, es empezar a cuestionar cómo funciona realmente ese lugar. Si es solo espectáculo o si hay otras dinámicas detrás. Me parece importante porque conecta con algo más grande: cómo se regula el deseo, quién puede expresar qué y hasta dónde llega lo “permitido”.
“¿Por qué a la mujer no se le ha reconocido totalmente la capacidad de explorar su sexualidad…?”
Esta fue tan de las que más me hizo ruido. Porque ahí el autor deja de hablar solo del club y empieza a hablar de la sociedad. Es como si la observación se expandiera. Ya no es solo lo que pasa en ese espacio, sino lo que ese espacio refleja de algo mucho más amplio.
Y creo que ahí está lo importante de la investigación social: no quedarse en lo que se ve, sino entender qué hay detrás.
A partir de eso, entendí mejor lo de los alcances de investigación. Antes de esta materia lo veía como algo un poco mecánico (exploratorio, descriptivo, etc.), pero ahora lo entiendo más como decisiones que uno toma frente a lo que observa.
- Exploratorio: 
¿Quiénes están detrás de la creación de Apolo’s Men?
Esta pregunta busca entender algo que todavía no está claro. No pretende responder todo, sino abrir el panorama.
Para investigarla necesitaría entrevistas, contexto del lugar, entender cómo surgió, quién lo pensó.
- Descriptivo: 
¿Cómo se comportan las mujeres durante el espectáculo?
Aquí la idea no es suponer, sino ver qué pasa realmente. Observar sin inventarse historias.
Necesitaría observación participante, notas detalladas, registrar comportamientos sin interpretarlos de inmediato.
- Correlacional: 
¿Qué relación hay entre la edad de las asistentes y su forma de reaccionar?
Ya no es solo observar, sino empezar a encontrar patrones.
Se necesitarían datos más organizados: encuestas, registros, comparar variables.
- Explicativo: 
¿Por qué hay menos clubes de strippers masculinos que femeninos?
Esta ya es una pregunta más profunda. Busca causas, no solo descripción.
Aquí entrarían entrevistas, análisis del mercado, contexto cultural, historia.
Lo interesante es que la idea base es la misma, pero dependiendo de cómo la mires, cambia completamente lo que haces con ella. Es como si la investigación no dependiera solo del tema, sino del tipo de mirada que decides tener.
Al final, lo que me quedó de todo esto es que una salida de campo no es algo simple. No es ir, mirar, anotar y ya. Es más bien un punto de partida.
Uno podría quedarse en lo superficial, describiendo lo que vio, o podría empezar a hacerse preguntas más incómodas, más profundas. Y creo que ahí es donde realmente empieza la investigación.
También entendí que no hay una sola forma “correcta” de investigar. Todo depende de qué quieres entender. Si quieres explorar, describes una cosa. Si quieres explicar, necesitas ir mucho más allá. Y eso implica tiempo, más información, más preguntas.
Siento que lo más valioso de este ejercicio fue darme cuenta de que investigar no es tener respuestas claras desde el inicio. Es más bien aceptar que no entiendes del todo lo que estás viendo y usar eso como punto de partida.
Porque al final, lo que convierte una observación en investigación no es lo que ves, sino las preguntas que decides hacerte después.
Dato curioso:

El lunes pasado llegué a mi casa a investigar sobre el lugar que teníamos planeado con mis amigas para nuestra salida de campo, era un lugar medianamente conocido y que según vi tiene varias sedes en Bogotá, una de ellas muy cerca a mi casa (por eso supe de su existencia). Cuando investigué un poco en Google me salió una pagina que decía: Gnosis, así es una de las sectas más peligrosas del mundo. 

Claramente tuvimos que cambiar de planes pero aunque quedamos con más curiosidad puede ser un poco arriesgado ir.

Pero entonces me pregunté si era miedo… o si en el fondo estaba justificando no ir. Pero también me pregunté algo que creo que es más importante: ¿por qué sentimos que investigar implica exponerse hasta ese punto? ¿En qué momento se volvió casi una prueba de “qué tan comprometido estás” el hecho de ponerte en riesgo?

Siento que puede haber una idea medio romantizada de la salida de campo, como si el buen investigador fuera el que se mete a cualquier contexto sin pensarlo mucho. Pero la realidad es que el investigador también es un cuerpo, una persona, alguien que puede estar en peligro. No somos invisibles, no somos neutrales, no somos inmunes.

Entonces, ¿qué pesa más: el deseo de entender o la responsabilidad de cuidarse? ¿Hasta dónde es válido llegar en nombre del conocimiento? ¿Y quién define ese límite?

También me hizo cuestionar algo más incómodo: ¿desde dónde investigamos? Porque no es lo mismo observar un contexto de riesgo cuando tú puedes salir de ahí, que cuando alguien vive esa realidad todos los días. Hay una diferencia entre elegir entrar y no tener opción de salir.

Tal vez por eso decidir no ir también es una postura. No es solo miedo, es reconocer que no todo se puede investigar de cualquier manera. Que hay contextos donde el acceso no es tan simple como “ir y mirar”. Y que insistir en eso también puede ser irresponsable.

Entonces me quedo con esa tensión. Con la incomodidad de no saber si hice lo correcto, pero también con la claridad de que investigar no es solo recolectar información. Es tomar decisiones todo el tiempo. Decisiones que también dicen algo de uno.

Porque al final, la pregunta no es solo qué quiero investigar.

Es: ¿qué estoy dispuesto a poner en juego para hacerlo?

Al final, recoger frutos no es solo obtener respuestas, sino entender qué decisiones tuve que tomar para llegar a ellas… y cuáles decidí no cruza


martes, 10 de marzo de 2026

Investigación social cap. 6

 A veces todo sale al revés y está bien

Por: Gabriela Duarte

Justo ahora que estoy sentada en el estudio de mi casa escribiendo esta bitácora, mi cabeza está dando mil vueltas, pocas veces suelo sentirme así, así de agobiada, cansada, poco motivada, con los ojos algo hinchados porque soy muy sensible, momentos en los que todo se junta, literalmente todo, momentos en los que llorar y un abrazo de mi mamá son lo más reconfortante. Gracias a la persona que me dio la vida, que me motiva, que más amo en este universo, que siempre sabrá como sacarme una sonrisa, de la que estoy más orgullosa y la más sabia (Mi mamá) sé que este momento es solo pasajero y que no viene sin razón. Esos momentos de alegría en los que no puedes describir lo que sientes e irónicamente esos de estrés y tristeza en los que pasa lo mismo, son esos que te ayudan a seguir creciendo y aprendiendo cada día más.  

El arte prodigioso de pensar sintiendo

Si pienso en la clase de hace ocho días, la recuerdo viéndola dese otros ojos, en los que me sentía menos abrumada, fue una clase chévere, como siempre suelen ser, estábamos un poquito nerviosas por el control de lectura, pero nos sacamos 5 con Isa, nada más eso, me recuerda que todo pasa, esos nervios que sentíamos ya no están más, aunque en su momento parecen algo fastidiosos, es algo que hoy, a tan solo ocho días de que eso pasara, ahora me alegra y hace valorar el lindo momento que fue. ¿Cuando más volveré a sentir eso? ¿Cuando más estaré en quinto semestre asustándome por las notas? Por eso trato de disfrutar cada momento tal como es. 

En clase también hablamos de la investigación acción participativa (IAP), esta busca transformar  la realidad mucho más allá de interpretarla o explicarla, los mismos investigadores de sus realidades.  Y eso me hizo pensar bastante, porque muchas veces uno se imagina la investigación como algo lejano, como si el investigador estuviera parado afuera mirando lo que pasa, casi como un espectador. Pero la idea que propone Orlando Fals Borda es otra muy distinta: que quienes investigan también hacen parte de esa realidad, la sienten, la viven y la cuestionan. No es solamente analizar lo que pasa, es comprometerse con ello.

Ahí aparece algo que me pareció muy bonito y que conecta mucho con cómo me sentía justo antes de empezar a escribir todo esto: la idea de ser “sentipensante”. En el video se habla de cómo en muchas comunidades del Caribe se usaba esa palabra para describir a las personas que piensan con la cabeza pero también con el corazón. Y me parece una forma muy valiosa de entender el conocimiento, porque rompe con esa idea de que para saber algo hay que dejar las emociones a un lado.
En realidad, sentir también es una forma de comprender. Las experiencias, las dudas, incluso los momentos en los que uno se siente perdido, también hacen parte de cómo entendemos el mundo. Tal vez por eso escribir esta bitácora hoy, justo en una semana en la que me he sentido tan abrumada, tiene sentido. Porque al final pensar y sentir no son dos cosas separadas, más bien se mezclan todo el tiempo, en la universidad, en las clases, en las conversaciones y también en estos momentos más personales en los que uno intenta poner en palabras lo que le está pasando por dentro.
El sentir pensando parte de la idea de que el saber sirve para hallar rumbos y el conocimiento para transformarlos — Orlando Fals Borda.


Algo que propone Paulo Freire, cuando habla de que el conocimiento no debería ser algo que simplemente recibimos como si nos lo “depositaran” en la cabeza, sino algo que construimos dialogando con otros y con la realidad que vivimos. Me gusta pensar que esta idea conversa muy bien con lo que plantea Orlando Fals Borda y con eso de ser sentipensantes. Al final aprender no es solo repetir conceptos, es cuestionarlos, relacionarlos con lo que uno vive y, de alguna manera, dejar que también nos transformen un poquito.

Al final, creo que por eso termino tomándome estas bitácoras como un pequeño diario público. Puede sonar raro decir que una tarea de la universidad se vuelve algo íntimo, pero eso exactamente lo que s volvió. Es de los pocos momentos de la semana en los que realmente paro y me obligo a escucharme. A veces uno va tan rápido entre clases, entregas, lecturas, notas y expectativas, que se le olvida preguntarse cómo está de verdad. Y escribir aquí termina siendo una especie de pausa en medio de todo eso.

También me doy cuenta de que desahogarme escribiendo me ayuda a poner las cosas en perspectiva. Lo que en un momento se siente gigante, unos días después ya no pesa igual. Todo pasa, incluso lo que en el momento parece imposible de manejar. Mención especial a: El perdón. No en un sentido dramático, sino algo más simple. El perdón de entender que uno también está aprendiendo, que no siempre va a tener la energía perfecta, que hay días en los que simplemente se siente más sensible, más cansada o más perdida. Y está bien.

Todo esto, me deja esa idea de que pensar y sentir no deberían separarse tanto. Que también se puede aprender desde lo que uno vive, desde lo que le pasa por dentro. Porque al final, incluso estos momentos en los que todo parece salir un poco al revés, también terminan enseñándote algo. Y a veces, escribirlo es la mejor forma de darse cuenta.

Si aprender también es sentir, y sentir también es una forma de conocer, ¿cuántas de las cosas más importantes que entendemos en la vida en realidad no las aprendemos en un libro sino en esos momentos en los que simplemente nos toca sentirlas?

Bibliografía

- YouTube. (s/f-a). Youtu.Be. Recuperado el 10 de marzo de 2026, de https://youtu.be/ObBk5lxYSok?si=iFOmqAtZy4qzThZh

- YouTube. (s/f-b). Youtu.Be. Recuperado el 10 de marzo de 2026, de https://youtu.be/RG62Q-zRx3c?si=xbehHBPeSESbCdjv

- YouTube. (s/f-c). Youtu.Be. Recuperado el 10 de marzo de 2026, de https://youtu.be/S4ZTHcRD_ec?si=x3uQx4tUBmLkv-RK


martes, 3 de marzo de 2026

Investigación social cap. 5

 Confesión 

Por: Gabriela Duarte

Esta semana hablamos sobre las 4 leyes del espejo: 
1. Lo que me molesta del otro, está dentro de mí:
2. Lo que al otro le molesta de mí, si me afecta, está dentro de mí 
3. Lo que me gusta del otro, también está dentro de mí
4. Lo que al otro le molesta de mí, si no me afecta, está dentro de él

Siento que estas leyes se quedaran grabadas de alguna manera dentro de nosotros, va a ser como el efecto Spotlight  que vimos en teorías, el cual hasta el día de hoy lo solemos mencionar en conversaciones casuales con mis amigas y que hasta se lo enseñé a mis papás, mi tía y más. Cuando salimos de la clase lo mencionamos y todo…

Y acá viene la confesión, No estoy totalmente de acuerdo con la ley número uno: “Lo que me molesta del otro, está dentro de mí”. Y no estoy segura de si mi resistencia se debe a que, en el fondo, me incomoda aceptar que puede ser cierta en algunos casos. Tal vez hay algo de verdad en esa incomodidad.

Desde el psicoanálisis, Sigmund Freud habla del mecanismo de defensa llamado proyección, que consiste en atribuir a otros características, deseos o defectos que no queremos reconocer en nosotros mismos. En ese sentido, la ley tendría un sustento teórico: lo que critico afuera puede ser algo que, consciente o inconscientemente, también habita en mí.

Si analizo con honestidad algunas cosas que me molestan de ciertas personas  (incluso de mi papá) puedo reconocer que varias de esas actitudes también están en mí. Y reconocerlo no es cómodo, pero sí me hace ser algo más consciente. Aceptar en qué fallo me permite observarme con más claridad e intentar mejorar.

Sin embargo, tampoco creo que la ley sea absoluta. No todo lo que me molesta del otro necesariamente es un reflejo mío. A veces lo que incomoda tiene que ver con límites personales, valores o experiencias previas. Carl Jung profundiza esta idea a través del concepto de la “sombra”, esa parte de nosotros que reprimimos o negamos. Pero incluso Jung reconoce que el proceso de individuación implica distinguir entre lo que realmente proyectamos y lo que simplemente no aceptamos porque contradice nuestros principios.

Por eso mi conflicto no es blanco o negro. No creo que la ley sea falsa, pero tampoco creo que funcione como una regla universal. Me parece más honesto entenderla como una invitación a la autoevaluación: antes de señalar, preguntarme si hay algo en mí que también necesita revisión.

Sé que no soy perfecta, ni la mejor del universo pero sí soy buena reconociendo en qué me equivoco. Y tal vez ahí está el punto más importante: no usar esta ley para culparme de todo lo que me molesta, sino para cuestionarme cuando sea necesario.

Durante tres días no solo reaccioné sino que analicé situaciones en las que sintiera enojo, admiración y una crítica.
- Una de las situaciones que más me molestó fue cuando mi papá se estaba quejando de que le dolía la espalda y le echó la culpa a la forma en la que estaba tendida la cama ese día, por un simple doblez. Me incomodó mucho la manera en la que buscó un culpable donde, objetivamente, no lo había. Sentí que era injusto. Esa necesidad de responsabilizar a algo externo por algo que probablemente tenía otra causa me pareció exagerada.

- Admiré mucho cuando mi mamá invitó a mi abuelita (su suegra) a almorzar pensando en la comodidad de mis abuelitos, el ambiente del lugar y todos esos detalles pequeños que hacen que alguien se sienta cuidado. Me pareció un gesto muy empático y tierno. No fue algo grande, pero fue intencional (te amo mami)

 Hubo un momento en el que mi tía me dijo que yo era muy “peleona”. Y, sorprendentemente, no me afectó. Me dio risa. No sentí que tocara algo sensible en mí.

Primer espejo:

Los juicios o actitudes que me afectan suelen tener que ver con la injusticia o la falta de responsabilidad. En el caso de mi papá, lo que me molestó fue esa tendencia a buscar culpables externos. Si soy honesta, a veces yo también puedo caer en eso: justificar mi malestar señalando algo afuera en lugar de asumir mi parte. Tal vez por eso me incomodó tanto. Reconocerlo no es agradable, pero sí revelador.

Segundo espejo:

Cuando mi tía me dijo que era “peleona” y no me afectó, entendí que tal vez esa crítica habla más de su percepción que de mi identidad. Si no tocó ninguna inseguridad real en mí, probablemente no se relaciona con algo que yo esté negando, sino con cómo ella interpreta mi forma de expresarme.

Tercer espejo:

Lo que admiré en mi mamá, su empatía y consideración,  también me obliga a preguntarme si eso existe en mí. Y creo que sí. Cuando me tomo el tiempo de pensar en los demás, de organizar algo considerando su comodidad o emociones, también estoy actuando desde la empatía. Admiramos en otros lo que reconocemos.

Cuarto espejo:

Aquí entra algo clave: cuánto poder le doy a cada situación. En el caso de mi papá, le di bastante poder. Me molesté más de lo necesario. En cambio, el comentario de mi tía no tuvo impacto porque no le di importancia. Esto me hace pensar que muchas veces no es lo que pasa, sino la interpretación y el peso que yo decido otorgarle.

En clase también hablamos de la fenomenología, su padre es Edmund Husserl. Uno de los pasos a seguir para una investigación es la suspensión del juicio “Epoché”, para aplicarlo el profe nos puso la tarea de observar un espacio público durante 10 minutos, sin interpretar ninguna situación. Elegí la plazoleta de comidas de un centro comercial lo suficientemente lleno como para tener contenido: Observé a una familia sentada en una mesa. En un momento comenzaron a hablar en un tono de voz más alto. Los papás dirigieron palabras firmes hacia su hijo. El niño permaneció en silencio pero lloraba mientras lo miraban. Después de unos minutos, el niño dijo “perdón” y abrazó a sus papás. Luego continuaron en la mesa por un momento más. Cuando terminaron y se levantaron para irse, dejaron sobre la mesa envases, restos de comida y bandejas. Eso fue lo que vi.

Al intentar suspender mis creencias y prejuicios, noté lo difícil que es describir sin interpretar. Mi impulso inmediato era pensar que los padres estaban siendo duros, que el niño había hecho algo “malo” o que la familia era desordenada por dejar basura. Pero al aplicar el epojé, me limité a registrar acciones que se pueden solo observar: tono de voz elevado, una disculpa, objetos dejados sobre la mesa.

Cuando evito juzgar de inmediato, mi percepción cambia. La escena se vuelve menos cargada emocionalmente. Ya no es “una familia problemática” ni “unos padres irresponsables”, sino una secuencia de comportamientos en un espacio público. La realidad se vuelve más descriptiva y menos narrativa.

Descubrí que mi manera habitual de percibir lo social está atravesada por interpretaciones automáticas. Suelo (¿o solemos?) asignar intenciones, valores y explicaciones casi de inmediato. Construyo una historia completa en segundos. El ejercicio me mostró que esa historia no siempre está basada en hechos, sino en mis experiencias previas, mis valores y mis ideas sobre lo que “debería” ocurrir.

También entendí que lograr una observación completamente “pura” es muy difícil. Siempre hay un marco previo desde el cual miramos. Sin embargo, intentar suspender el juicio permite acercarse más a los hechos y ser consciente de cuándo estoy describiendo y cuándo estoy interpretando.

Más que eliminar la interpretación, el epojé me ayudó a reconocerla.

Fueron ejercicios muy interesantes los de esta semana, al juntarlos y aplicarlos en mi vida (Además de lo que ya mencioné en esta bitácora) me di cuenta de muchas cosas, pude soltar mucha otras y realmente me hizo sentir muy bien conmigo misma. 

Esto es la investigación social, es escribir.  Pero no escribir cualquier cosa, sino escribir con conciencia. Escribir sabiendo cuándo estoy describiendo y cuándo estoy interpretando. Escribir reconociendo que mi mirada nunca es completamente neutral, pero que puede volverse más minuciosa si soy capaz de cuestionarla.

La epojé no elimina mis prejuicios; los hace visibles. Porque investigar no es fingir objetividad absoluta, sino hacer explícita la posición desde la cual observo.

Si cada vez que describo una escena ya estoy seleccionando qué contar y qué dejar fuera, entonces la investigación social no es solo recolección de hechos, sino un ejercicio constante de responsabilidad epistemológica. Lo que escribo construye realidad. Y eso implica ética.

Tal vez nunca logremos una observación completamente “pura”, pero el verdadero rigor está en reconocer nuestros filtros y aun así intentar comprender antes de juzgar.

Nos vemos la próxima semana.

Bibliografía

Noguchi, Y. (s/f). Fenomenología y las leyes de los espejos.

TikTok - make your day. (s/f). Tiktok.com. Recuperado el 4 de marzo de 2026, de https://www.tiktok.com/@lalobri/video/6914446695975718149?is_from_webapp=1&sender_device=pc&web_id=7262731904218449414&classId=3ab8d078-f1f8-4b0f-9c32-bf7e2e569ec9&assignmentId=2fb90ab6-6aa3-4597-adce-4757b77044c0&submissionId=615c775e-db84-4ed5-62b9-02ceb8f5b827







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